Mayagüez, cuna de las logias masónicas de Puerto Rico

Mayagüez, cuna de las logias masónicas de Puerto RicoLa primera logia masónica que existió en Puerto Rico se fundó en Mayagüez en el año 1871 y se denominó Logia Adelphia. Fueron muchos los puertorriqueños perseguidos y humillados ante la creencia general y gubernamental de que la Masonería o Francmasonería era una sociedad secreta contraria al régimen y dedicada a la superchería.

 

No fue hasta 1878 que se expidió su primera carta constitutiva a favor de Rafael Gautier, Santiago R. Palmer y Santiago Blanch por la Gran Logia de Colón de la Habana, Cuba. De hecho, en esa fecha ya funcionaba otra logia denominada Conciliación, bajo el mismo Oriente de Colón. No fue hasta el 1885 que se fusionaron las dos, siempre con el nombre Adelphia.

 

Ese mismo año se estableció la Gran Logia Soberana de Puerto Rico, la primera con soberanía propia. A partir de entonces, las logias existentes se afiliaron a la nueva entidad pero su capital seguía siendo Mayagüez. Por años la historia de la Gran Logia Soberana de Puerto Rico fue la misma historia de la Logia Adelphia.

 

A la Gran Logia Soberana de Puerto Rico -cuya sesión Inaugural fue celebrada en Mayagüez el 20 de septiembre de 1885- pertenecieron en sus inicios muchos de los intelectuales del País, como Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos, José de Diego, Luís Muñoz Rivera, José Celso Barbosa, y el primer gobernador puertorriqueño, Jesús T. Piñero.

 

Logia AdelphiaEn 1887, cuando el entonces gobernador de Puerto Rico, General Palacios desató una cruenta persecución contra eminentes e ilustres ciudadanos, ordenando ilegalmente su arresto y encarcelación con la excusa de que eran separatistas y pedían la independencia de España, las logias masónicas cayeron en su redada.

 

El componte, como se le conoció a la escandalosa treta del gobernador, ordenaba a la Guardia Civil que torturaran a los detenidos para por medio de la crueldad y salvajismo, obligarles a confesar delitos que no habían cometido y doblegarles y someterles al despotismo del gobernador.

 

En 1888, la suspicacia del gobierno contra la institución masónica obligó a clausurar la logia, un año después la misma fue reorganizada con la misma carta patente, por los hermanos José Guzmán Benítez, Antonio Ruiz Quiñones y Juan Yrizarry.

 

Luego, en 1896 en plena efervescencia de la Guerra libertaria de Cuba se suspendieron los trabajos, puesto que las logias eran vigiladas por los esbirros del poder.

 

"Esta es una hermandad, una fraternidad de hombres libres, de buenas costumbres, cuyo fin es mejorar la comunidad, hacer filantropía, especialmente para el beneficio de los niños", ha dicho Rafael Acosta, director de relaciones públicas de la Gran Logia en Puerto Rico.

 

Esa institución, que es una para "hombres libres y de buenas costumbres que creen en un ser supremo", tiene, hoy día, 70 capítulos activos en el país y cerca de dos mil 500 miembros.

 

Según el libro Historia de Mayagüez, publicado en el bicentenario de la ciudad, “la masonería en Mayagüez ha tenido efectos trascendentales”. “Cuando los hombres de ideas liberales eran perseguidos y la libertad de pensamiento y de expresión no existía, fueron las logias las que les protegieron, fomentando así el amor a la libertad”, hemos citado.

 

La masonería era considerada por los elementos adeptos al régimen monárquico como una sociedad secreta, patrocinadora de medidas revolucionarias antimonárquicas y anticlericales.

 

Mayagüez, cuna de las logias masónicas de Puerto RicoSin embargo, la masonería persigue la fraternidad universal, constituye también un sistema de filosofía práctica que promueve y ejerce la beneficencia, tiende a mejorar las costumbres y mantener el honor en los sentimientos.

 

De hecho, sus miembros deben estar dispuestos a sacrificarse en aras de la humanidad y a obrar siempre con arreglo a los principios eternos de la justicia y del derecho. La masonería rechaza todo exclusivismo y su doctrina y sus principios son universales, puesto que en lo fundamental conviene y respeta todos los dogmas, todos los principios y doctrinas de las escuelas y de todos los partidos políticos sin intervenir con ellos. Se precian de mantenerse libres y firmes en los fundamentos y razones que propaga la fraternidad universal.

 

Aquí, como en el resto del mundo, la masonería reconoce y proclama la armonía creada y sostenida por el Gran Arquitecto del Universo, “causa eternal, ley primordial y suprema razón de la existencia del universo”.

 

Su misión, es reconocer en el hombre su doble naturaleza física y moral, y ayuda a ejemplarizar su personalidad y levantar su razón y su moral para beneficio de la humanidad.

 

Más de cien años antes de organizarse la masonería como institución puertorriqueña, en la isla funcionaron logias afiliadas unas al Oriente Español y otras al Oriente de Cuba o de Colón, sometidas ambas a la jurisdicción de potencias masónicas extranjeras.

 

Entre las logias de aquella época figura la Logia Guanajibo con sede en Mayagüez que luego se convirtió en el centro de actividad masónica en el distrito.

 

Luego, en 1921 se fundó la logia Washington que a pesar del nombre estaba afiliada a la Gran Logia Soberana de Puerto Rico. Esta logia perdura y funciona en la Sultana del Oeste.

 

La logia Porvenir de Puerto Rico, organizada también en Mayagüez bajo la jurisdicción del Oriente Español mantuvo relaciones de confraternidad con las demás logias boricuas hasta que se afilió a la Gran Logia Soberana de Puerto Rico. Sigue trabajando como las demás logias.

 

Los Caballeros de Agüeybana, es una orden masónica que sigue la filosofía de la francmasonería. Se caracteriza por estar cerca del necesitado, la beneficencia y la confraternidad humana. Aunque estuvo integrada por miembros de la aristocracia, también acogía elementos artesanos y de la clase media. Solo rechazaba por consideraciones morales. Se fundó en el año 1916 y todavía sirve a la comunidad mayagüezana.

 

Con un nombre tan taíno, es interesante notar que hasta 1958 la sede de esta logia residía en Filadelfia, pero logró cierto grado de autonomía y dependencia económica.

 

La Logia Cuna de Hostos se rige por las mismas leyes y reglamentos de la Logia Caballeros de Agüeybana y realiza las mismas funciones humanísticas.

 

Vea también nuestro artículo "Santiago R. Palmer: Alcalde de Mayagüez en 1898", publicado con anterioridad