En la mira del MUSA el Batey Delfín del Yagüez
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- por mayaguezsabeamango.com

La adquisición de una numerosa colección de objetos arqueológicos legada al Museo de Arte de Mayagüez (MUSA) y la otorgación de una subvención de la Fundación Mellon para organizar, inventariar y registrar las piezas, abre la puerta a colaboraciones con la administración municipal de la Ciudad de las Aguas Puras, que custodia el Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez que alberga un yacimiento taíno del siglo XII y una impresionante muestra de arte rupestre, única en Puerto Rico y el Caribe, que los arqueólogos caracterizan como un acuario de piedra, porque sus petroglifos muestran animales y elementos de la fauna marina incluyendo un delfín, de donde obtiene su nombre.
“Iniciativas relacionadas con el patrimonio arqueológico de la región, como un Batey del Delfín del Yagüez son una alternativa que miramos con mucho interés, pues ayudaría a establecer un circuito en torno a la herencia cultural de nuestros pobladores originarios, impactando, no solo el aspecto educativo, sino el turismo y la economía local que eso conlleva”, dijo a mayaguezsabeamango.com del director del MUSA, Donald Escudero.
Pero antes de estrechar lazos colaborativos, el MUSA debe cumplir con los protocolos que establece la dádiva de 600 mil dólares que empieza por la planificación.
“Esta etapa está orientada a sentar las bases para un proceso riguroso de documentación, conservación y estudio de la colección. Es un momento clave, ya que por primera vez se cuenta con los recursos necesarios para abordar la colección de manera amplia y estructurada, lo que permitirá generar datos precisos y tomar decisiones fundamentadas sobre su desarrollo futuro”, explica Escudero quien insistió en que las colaboraciones vendrán “en una fase posterior del proyecto”.
Unos dos años estima el también curador se tomaría hacer un inventario de los miles de piezas que componen la llamada Colección Irizarry.
Al momento, no se cuenta con una cifra exacta del total de piezas. Se sabe que la colección está compuesta por miles de objetos recolectados a lo largo de varias décadas. “Sin embargo, su volumen total aún no ha sido determinado. Se ha estimado que supera las 10 mil piezas. Precisamente, uno de los objetivos principales de esta fase es lograr un registro completo que permita conocer con exactitud la magnitud de la colección”, asegura Escudero.
“La fase de implementación contempla la presentación de la exposición permanente y actividades de diversa naturaleza. El enfoque del proyecto apunta precisamente a ampliar el alcance investigativo y fomentar alianzas que contribuyan al estudio y preservación del patrimonio cultural. En suma, ampliar el radio de alcance educativo del MUSA”, puntualiza Escudero quien estima que esa etapa durará “un año y medio a dos años”.
Reclutan arqueólogos, gestores y expertos en manejo de colecciones
El MUSA ha comenzado a reclutar un equipo especializado y un comité asesor compuesto por expertos en arqueología y manejo de colecciones, así como un gestor de colecciones, técnicos de registro y un coordinador de proyecto.
“Este proceso forma parte de la fase inicial y es esencial para garantizar que el trabajo se realice con el rigor académico y técnico que requiere una colección de esta naturaleza”, de acuerdo con el director eventualmente se integrará a estudiantes graduados y voluntarios.
Cerámica, piedra, hueso y concha de caracol
Hasta el momento, la llamada Colección Irizarry no ha sido completamente clasificada desde el punto de vista tipológico por cultura, por lo que aún no se ha establecido de manera sistemática el tipo específico de piezas que la componen.
“Esta falta de clasificación es una de las brechas que el proyecto busca atender mediante procesos de registro, estudio y análisis especializados. Lo que hemos visto al momento son objetos en cerámica, piedra, hueso y concha de caracol. Sabemos que hay objetos de varias culturas, pero los datos precisos estarán disponibles una vez concluyamos esta fase”, acotó.
La colección carece de una clasificación completa que permita identificar con certeza los grupos específicos a los que pertenecen los objetos. “Parte fundamental del proyecto es precisamente desarrollar esa contextualización cultural, lo que contribuirá significativamente al entendimiento de los pobladores originarios de Puerto Rico”, subrayó Escudero.
Posteriormente, se avanzará hacia fases más desarrolladas de registro, análisis, investigación y eventual divulgación. “Se trata de un proceso escalonado que prioriza primero la organización, documentación y conservación antes de cualquier etapa de exhibición o presentación.
Sobre el Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez
En diciembre de 1995 se produjo en el barrio Bateyes de Mayagüez el extraordinario descubrimiento de un gran batey que según los arqueólogos se mantuvo oculto bajo un manto de tierra por casi quinientos años.
El gran potencial científico y cultural del hallazgo impulsó a la administración municipal a auspiciar el abarcador proyecto de investigaciones que demuestra que el lugar estuvo habitado a través de unos 750 años.
Asentamiento europeo
El estudio etnográfico ha documentado que, posterior a la fase indígena, entre 1760 y 1790, en el lugar se estableció una estancia familiar asociada a los primeros habitantes del poblado fundado el 18 de septiembre de 1760. Hubo haciendas de café en el siglo XVIII y una plantación activa de caña de azúcar en el segundo tercio del siglo XX.
Posteriormente, en 1983 se construyó en el lugar un complejo de charcas para cultivar camarones que alteró considerablemente el paisaje geomorfológico del lugar.
Iniciadas las investigaciones arqueológicas e históricas, el gobierno municipal adquirió los terrenos, reconstruyó su entorno, reforestó con vegetación autóctona, restauró la estructura del batey y se planificó la construcción de su centro educativo, cultural y turístico.
La propuesta de este parque arqueológico se fundamenta en los hallazgos realizados durante las investigaciones arqueológicas e históricas del arqueólogo Juan Antonio Rivera Fontán y su equipo de investigadores.
En las salas de tema arqueológico se exhiben artefactos recuperados, réplicas de monolitos con iconografía, dibujos, fotos, los principales hallazgos producto de las investigaciones, la interpretación que los arqueólogos han elaborado sobre el lugar y la importancia que le atribuyen a este monumento indígena.
El ofrecimiento cultural del parque se ha organizado en una serie de estaciones temáticas en las que se abordan, desde una perspectiva museográfica, aspectos de las principales actividades económicas y socioculturales que definieron el desarrollo histórico de Mayagüez y de Puerto Rico.
La secuencia de las estaciones nos permite hacer un recorrido histórico desde el período más próximo en el siglo XX con la industria de la caña de azúcar, el cafetal y la cultura de la producción del café en el siglo XIX, y el modo de vida del jíbaro puertorriqueño, en ruta hacia el poblamiento indígena durante los siglos XIII al XV.
El Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez puede visitarse de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. Grupos de más de diez personas o los interesados en hacer un recorrido asistido deben reservar en el 939-348-5675. A ese mismo número debe llamar para hacer reservaciones para visitas sábados y domingo. Si quiere hacer el recorrido en pareja o solo puede llegar a su conveniencia.

